August 17, 2022
Persiguiendo a Bolt

El 16 de agosto del 2008 en el Estadio Olímpico de Pekín, Usain Bolt recorre la distancia de los 100 metros planos con un tiempo de 9 segundos y 69 centésimas: esa noche, se registra la aparición del ser humano más veloz de la historia. La marca causa tal conmoción, que el mundo exige una confirmación.

No era suficiente mirar el cronómetro, ni revisar el viento, fue necesario volver a verlo para saber que existía: cuatro noches después, el 20 de agosto, el joven de 22 años corría los 200 metros planos en 19.69 en la misma pista. Ningún atleta, desde Owens en Berlín 1936 y Lewis en Los Ángeles 1984, sacudía con tanta fuerza el espíritu olímpico.

Exactamente un año después, a punto de cumplir 23, Bolt da la vuelta al mundo con dos carreras sobrenaturales: el 16 de agosto del 2009 en el Campeonato Mundial de Berlín, rompe su marca en los 100 metros deteniendo el tiempo en 9.58; y cuatro días después, en el mismo estadio, destroza su marca de los 200 metros dejándola en 19 segundos con 19 centésimas: probablemente, la más lejana e imposible para cualquier competidor que intente alcanzarla.

Desde entonces, el deporte ha buscado sin éxito al sustituto de Bolt, como lo hizo sin suerte con Michael Phelps, otro fenómeno natural.

Una década después de aquella hazaña, un jovencito de 15 años nacido en Tampa, Florida, abandona el equipo de futbol americano de su colegio para especializarse, aconsejado por su entrenador, en los 200 metros. Erriyon Knighton corre la prueba en 2019 con un tiempo de 21.15; al año siguiente lo hace en 20.33; al siguiente en 19.84; y este año, el 30 de abril del 2022 en la pista del Bernie Moore Stadium, en Baton Rouge Louisiana, consigue la cuarta mejor marca de todos los tiempos en los 200 metros con 19.49.

Con solo 18 años de edad su evolución es asombrosa. Los próximos días, Knighton correrá las finales del Mundial en Eugene, persiguiendo a Bolt.

José Ramón Fernández Gutiérrez de Quevedo

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