August 16, 2022
El Gobierno vende como “AVE en Extremadura” un tren a 89 km/h de media sin electrificar y con tramos de obra aún sin terminar
  • DAVID VIGARIO

    Mérida

Actualizado

Envió invitaciones para la inauguración de la nueva infraestructura y tuvo que corregirlas 24 horas después mientras siguen los problemas

La ministra de Transportes, Raquel Sánchez, y el presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, en el tren.
La ministra de Transportes, Raquel Sánchez, y el presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, en el tren.E. M.

«Adjunto se remite invitación para el acto de inauguración del AVE en Extremadura, que tendrá lugar el próximo 18 de julio». Diputados, senadores y altos cargos de Extremadura recibieron el pasado sábado un correo electrónico del Ministerio de Transportes con una invitación para la inauguración oficial de esta nueva infraestructura ferroviaria en Extremadura, tan demandada durante décadas. La cursaba la ministra, Raquel Sánchez, en nombre del presidente del Gobierno, y en ella se especificaba que el estreno estaría presidido por el Rey Felipe VI y también acudiría Pedro Sánchez.

Minutos después, las redes sociales comenzaron a arder -como numerosos trenes en esta región durante años- al trascender la misiva. «Timo», «engaño» y «vergüenza» eran algunas de las palabras que recogían el sentir de la población extremeña, muy sensibilizada con las constantes incidencias del tren y la demanda histórica de contar con unos servicios como los del resto del país.

Fue tal la indignación que, en menos de 24 horas, el Ministerio envió un segundo correo, la tarde del domingo, a los mismos invitados. En éste ya se obviaba el término «AVE» y se invitaba a la inauguración de «la primera fase de la línea de alta velocidad Extremadura». Del resto de la línea a Madrid, por ejemplo desde Oropesa (Toledo) a la capital, ni tan siquiera se ha licitado el estudio informativo. Lo que en realidad entrará en servicio la próxima semana será un tren rápido –Alvia S730 de Larga Distancia- para una nueva infraestructura que no cubre toda Extremadura, al faltar, entre otras cuestiones, la conexión entre Talayuela y Plasencia (Cáceres). Pero no es sólo eso. En el nuevo servicio se seguirá circulando, aún en varios tramos, por la vía ferroviaria antigua al no haberse completado todas las obras del proyecto; tampoco las estaciones en la entrada a las ciudades previstas.

Primera invitación al estreno del AVE Extremadura.
Primera invitación al estreno del AVE Extremadura.

Entre otras cuestiones, la plataforma aún no está electrificada (se prevé para el próximo año) y lo máximo de velocidad que alcanzará el nuevo tren será de 180 km/h, pero aún hay tramos en los que no supera durante muchos kilómetros ni los 80. La media en todo el trayecto será de 89 km/h. Eso sí, la ministra, que realizó el primer viaje en pruebas hace menos de un mes, anunció que entre las «grandes novedades» se encuentra un servicio de wifi. El ahorro de la nueva línea será, según el Ministerio, de 51 minutos entre Badajoz y Madrid; 44 entre Monfragüe y Badajoz; 25 entre Badajoz y Cáceres, y 20 entre Cáceres y Mérida respecto al servicio actual.

Otra de las quejas es que la inauguración se hace dos veces: la primera fue el pasado 23 de junio con la presencia de la ministra. Preguntando ayer, el presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, afirmó: «No me había percatado y hubiera preferido que no hubiera ocurrido».

Segunda invitación, ya sólo para la primera fase.
Segunda invitación, ya sólo para la primera fase.

El mismo día en que el Ministerio se veía obligado a rectificar la invitación, los pasajeros del actual tren extremeño se amotinaron en Oropesa. Habían partido desde Badajoz a las 16.45 horas con temperaturas que sobrepasaban los 40 grados y lo hacían sin aire acondicionado, que estaba estropeado, ni posibilidad de adquirir agua durante todo el trayecto. Entonces, un grupo de viajeros, cansados de que no les atendieran (aseguran que no había en el convoy ni un solo operario de Renfe, salvo el maquinista), decidió accionar el freno de emergencia para exigir el arreglo de la refrigeración.

El viaje se detuvo 10 minutos en la estación de Oropesa, donde algunos pasajeros exigieron al maquinista que no reanudase la marcha hasta que no se reparase el aire acondicionado. Mientras tanto, no tenían opción de comprar botellines de agua porque las máquinas expendedoras de las estaciones se encontraban fuera de servicio. Al parecer, el maquinista intentó arreglar el aire -lo consiguió «mínimamente»- mientras algunos pasajeros contactaron con Renfe. Incluso llegaron a llamar por teléfono a la Policía de Oropesa para ver si les podía suministrar agua. La empresa operadora ha descrito el incidente como el acto deliberado de un viajero que realizó «un uso indebido del aparato de alarma» y ha reconocido que el tren llegó con una demora de 34 minutos, por lo que los usuarios tienen derecho a pedir la devolución del dinero.

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