August 13, 2022
El Gobierno obligará a los colegios internacionales a impartir más horas de clase en las “lenguas nacionales”

El Ministerio de Educación está preparando un real decreto con nuevas normas para los colegios privados internacionales afincados en España que ha creado mucha inquietud en estos centros. Entre otras cosas, les obligará a dar más horas de clase en castellano y en lengua cooficial y tendrán que adaptar sus instalaciones a los estándares españoles de una forma tan drástica que se «pone en peligro su viabilidad».

El proyecto de real decreto sobre Régimen de Centros Docentes Extranjeros en España, al que ha tenido acceso EL MUNDO, viene a sustituir al de 1993 ahora vigente. Afectará a los 120.000 alumnos de los 300 centros privados que se rigen por la normativa de sus países de origen, fundamentalmente Reino Unido, EEUU, Francia y Alemania. El texto, que aún está en su fase inicial y es susceptible de ser mejorado con las aportaciones de la comunidad educativa, sostiene que esta modalidad de enseñanza tiene cada vez más demanda y que el propósito de los cambios es «conseguir una adecuada supervisión» e «incluir una acción de cesación contra las conductas que contravengan» lo establecido, «con el fin de velar por una educación de calidad», dando a entender que en estas tres décadas pueden haberse producido algunas malas prácticas.

Los centros están «muy preocupados» por esta nueva regulación, que creen que les restará autonomía al acarrear más intervención por parte de las administraciones central y autonómicas. Comenzando por el idioma en que se imparten las clases, porque el borrador apuesta por «el fomento de las lenguas nacionales», cuando precisamente estos centros se caracterizan por su inmersión en inglés, francés, alemán o italiano.

La norma de 1993 apenas entraba en cuestiones lingüísticas. Simplemente decía que, en Primaria y la ESO, las enseñanzas del sistema extranjero debían ser «completadas» por enseñanzas de lengua y cultura españolas y, en su caso, de la lengua propia de la comunidad autónoma en la que estuvieran ubicados los colegios, y que tanto el currículo como los horarios de estas enseñanzas serían fijados por el Ministerio y las CCAA. Pero no concretaba en qué proporción ni detallaba los términos. Posteriormente se han ido desarrollando por las CCAA, aunque las inspecciones autonómicas han sido comprensivas con las necesidades concretas de los centros y no han puesto muchos problemas con el horario lectivo.

Infantil y Bachillerato, también según las normas españolas

Pero el nuevo decreto aumenta los controles lingüísticos y endurece las reglas de juego. En primer lugar, amplía el campo de actuación española a Infantil y a Bachillerato, que antes no estaban incluidos y se regulaban conforme lo que dispusiese la legislación del país de origen.

Además, ahora se habla de un «horario mínimo requerido» para la impartición de las asignaturas de Lengua Castellana y Cultura Española (el equivalente a Conocimiento del Medio español o Historia de España) que «será el fijado en la normativa básica», donde este año se ha establecido por primera vez, a través de los currículos estatales, un número de horas concretas que deben dedicarse como mínimo a cada materia.

La evaluación de las enseñanzas de lengua y cultura españolas y de lenguas cooficiales se realizará «con arreglo a las normas aplicables al sistema educativo español», mientras que hasta ahora se había hecho conforme a las normas del país de origen.

Hay, asimismo, otro párrafo que da carta blanca a los gobiernos autonómicos para «establecer la presencia de la lengua cooficial en términos similares a la lengua española», algo que antes no se decía. Tal es la importancia que se da a las «lenguas nacionales» que cada colegio internacional deberá contar ahora con un director técnico que coordinará las enseñanzas de lengua y cultura españolas y lengua cooficial. Y se dice, por último, que las inspecciones españolas asumirán «las mismas funciones» que tienen encomendadas respecto a las lenguas en los centros nacionales.

La vía de escape para burlar el catalán

Todos estos cambios van a notarse especialmente en relación a las lenguas cooficiales porque los colegios extranjeros dan ya un número razonable de horas en castellano, según explican en el sector. Pero el decreto tendrá efecto en comunidades con lenguas cooficial como Cataluña o la Comunidad Valenciana, donde las administraciones han sido flexibles hasta ahora con la lengua vehicular empleada en los colegios internacionales. Estas escuelas sirven, de hecho, como una especie de vía de escape para familias que, pudiendo pagarlo, eligen no someterse al régimen lingüístico imperante.

Fuentes de una de las escuelas británicas de Barcelona explican que ahora sólo dan dos horas semanales de catalán y entre dos y cuatro horas de castellano, dependiendo de las etapas (dos horas en Primaria, tres en la ESO y cuatro en Bachillerato). El resto se imparte en inglés. Cuando tengan que ceñirse al «horario mínimo» requerido, tendrían que modificar sus horarios para poner cuatro o cinco horas semanales de catalán y cuatro o cinco horas de castellano, además de otras tres de Cultura Española en castellano, lo que rebajará de forma considerable la carga lectiva de inglés.

Lo mismo ocurrirá en la Comunidad Valenciana. El responsable de un colegio anglosajón de esta región cuenta que ahora sólo dan una hora semanal de Lengua Valenciana, cinco horas semanales de Lengua Castellana y una hora de Cultura Española en castellano. Con el nuevo decreto tendrían que dar cuatro horas de Lengua Valenciana, cinco horas de Lengua Castellana y tres horas de Cultura España.

«Actualmente la proporción es de un 75% de currículo en inglés y un 25% de currículo en lengua española y cooficial», explica este director. «Con el nuevo decreto se pasará a como mínimo el 60% en inglés y el 40% de castellano y valenciano en Primaria y en la ESO. Pero es que, además, esto nos afecta a Bachillerato, donde hasta ahora hemos impartido las clases íntegramente en inglés: con los cambios introducidos se hace inviable cumplir el currículo extranjero y se va a perjudicar el acceso de nuestros alumnos a universidades anglosajonas».

«Los colegios extranjeros en España están muy preocupados con este proyecto de real decreto, para la gran mayoría sería imposible cumplir con una doble imposición legislativa, la que le exige su país y ahora también la española en materia de añadir currículo español al propio, instalaciones y alguna prohibición como la de la denominación, que supondría una discriminación frente a los centros nacionales a los que no se les imponen estas nuevas exigencias», apuntan fuentes de la Asociación de Colegios Privados e Independientes (Cicae).

Explican que han hecho llegar al Ministerio alegaciones a los cambios, que afectarán tanto a alumnos extranjeros como a los españoles que cursan sus estudios internacionales en estos centros. «Confiamos que las tengan en cuenta con el fin de que este borrador no suponga una amenaza para estos colegios que llevan muchos años implantados en España y suponen un fuente de atracción de talento y de diversidad cultural y oferta académica», recalcan.

Estos son otros cambios del decreto que, según el sector, perjudicarán a los colegios internacionales:

Instalaciones

Hasta ahora, los colegios internacionales tenían que cumplir con los requisitos en las instalaciones que marcaba el país de origen. Pero con el nuevo decreto se exige a los centros ya creados y ya autorizados adaptarse a las mismas condiciones que los colegios españoles. Se obligará a tener amplios patios, pabellones deportivos o laboratorios, sin tener en cuenta que muchos están ubicados en pequeños chalés que no pueden albergar grandes infraestructuras.

«A muchos centros les resultará imposible adaptarse. Se pone en serio riesgo la viabilidad de muchos de los centros autorizados, que perderán su autorización y se verán abocados al cierre. Estimamos que esta medida abocará al cierre a entre un tercio y la mitad de los colegios», advierte Juan Santiago, presidente de la Asociación de Centros Autónomos de Enseñanza Privada (Acade).

Plazos

Esta disposición afecta tanto a los centros de nueva creación como a los ya existentes, que tendrán que adaptarse al nuevo régimen antes del curso 2025/26 si fueron autorizados antes de 2006 y en 2026/27 en el caso de los autorizados después de 2006. Si pasan estos plazos sin haberse obtenido la renovación de su autorización conforme a los nuevos requisitos, «no podrán continuar desarrollando sus actividades», dice el real decreto.

Sin enseñanza ‘online’

El decreto no contempla impartir enseñanzas de forma semipresencial o a distancia. Acade denuncia que «se vulnera el principio de igualdad, ya que en España las enseñanzas no obligatorias sí tienen posibilidad de autorizarse bajo el régimen de enseñanza a distancia, como es el caso del Bachillerato y la FP».

Prohibido llamar a un colegio Montessori

También se prohíbe que el método educativo o pedagógico forme parte de la denominación específica del centro (por ejemplo, no se podrán abrir colegios que se llamen The Montessori School o Waldorf School), al considerar que puede «inducir a confusión». Parece ser que algunos centros han llevado la metodología en el nombre pero luego no la han aplicado. Acade ve en esta medida «una vulneración a la libre creación de empresas o centros educativos».

Garantías

Los centros, para ser autorizados, deberán comprometerse a estar en funcionamiento «durante un periodo mínimo que permita finalizar las enseñanzas que estuvieran cursando los alumnos que, con un aprovechamiento académico suficiente, las hubieran iniciado en él». Eso significa que deben asegurar que no cierran en un plazo de 15 años. Acade cree que es un «abuso de derecho» que no se exige a los colegios nacionales.

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