August 15, 2022
Duque, a vivir ‘sabroso’


05 de agosto 2022 , 08:00 p. m.

Mañana se va el presidente Iván Duque de la Casa de Nari. Sonará el himno, la nostalgia, la esperanza y la incertidumbre harán presencia; habrá discursos, elegancias, frac, no habrá fracking. Se impondrá la banda ensayada en Caño Cristales, y Petro tomará el poder.

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Duque, que sale, como casi todos, con la cabeza blanca y una popularidad bonsái, tuvo unas de cal y otras de arena. Como lo recalcan los balances de estos días, le tocó bailar con la más fea. Y la más esquelética, porque el covid-19, que azotó el mundo, nos encerró dos años largos y se ha llevado ya a 141.000 colombianos. Pero hay que ser justos: Duque, que al principio, cuando andábamos con miedo, con mascarilla, careta, guantes y les echábamos alcohol hasta a los preservativos, fue criticado porque no llegaban las vacunas, saca una buena nota en este tema, junto con su ministro de Salud, Fernando Ruiz.

No era fácil importar las vacunas, pues había rapiña en los laboratorios, y los países poderosos acapararon para varias veces su población. Era color de hormiga afrontar una pandemia letal y desconocida, sin suficientes camas UCI. Con todo, logró vacunar al 72 por ciento de la población con esquemas completos, aun en las zonas más distantes, y salvar muchas vidas. Y los subsidios –ingresos solidarios– y transferencias ayudaron a paliar la crisis social, además de las ayudas a las empresas, aunque muchas también se quedaron en la UCI.

En lo económico deja un buen balance, según los expertos. Consiguió lo que desean los más viejitos, que es el milagroso crecimiento del PiPIB, 10,7 %. A Bogotá, Duque la trató bien. No lo digo por los billones del metro, sino por aportes a los programas sociales, junto con la Alcaldía, en la crisis de la pandemia.

Es importante que Petro siga enviando mensajes de unidad y de tranquilidad y que escuche las voces de experiencia y ponderación que lo rodean, antes que las del revanchismo.

Pero también le tocó bailar con la más fea en asuntos de seguridad y orden público. En la protesta social, fuerzas extrañas lograron bloquear las vías y causar escasez de alientos y enormes pérdidas. La muerte de líderes sociales es una tragedia. Solo en este 2022, según Indepaz, han sido asesinados 109 líderes, defensores de derechos humanos y firmantes del acuerdo de paz. En una reciente encuesta de Yanhaas, el 75 % de los consultados desaprueban las políticas de seguridad ciudadana. Hay zonas, donde impera la coca, azotadas por las bandas criminales.

Otra de las más feas es la corrupción. Recordemos el PAE: papa, arroz y engaño, porque, tristemente, les daban alimentos descompuestos y hasta carne de caballo viejo a los niños, a los que tampoco les llegó internet. Se perdieron 70.000 millones. Hoy hay muchas zonas en las que la única señal que tienen los niños es de la santa cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor. Lástima, porque la economía naranja, donde hubo impuso a las actividades culturales, queda biche. En fin, al Presidente le quedan pocas horas. Que descanse, que viva “sabroso”.

Como esperan muchos que sea para millones de colombianos con el gobierno Petro, que, al estilo Santos, se reunión con los mamos y ojalá sus enemigos no le diga mamón. Hay expectación y esperanza, pero los retos son enormes. No se sabe si les preguntaría a los mamos sobre justicia, pero empezaría mal si llega a sacar presos de la cárcel, que han cometido delitos contra los demás y contra la nación. Desconocer la justicia es un principio muy peligroso.

Los retos son enormes. Entre ellos, la paz, que para que sea total se necesita atacar el narcotráfico que es el detonante del conflicto, de masacres y deterioro del orden público. Y está la corrupción, que se lleva unos $ 50 billones al año. Es importante que Petro siga enviando mensajes de unidad y de tranquilidad y que escuche las voces de experiencia y ponderación que lo rodean, antes que las del revanchismo. Y ojalá le vaya bien, porque nos va bien a todos.

LUIS NOÉ OCHOA

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(Lea todas las columnas de Luis Noé Ochoa en EL TIEMPO, aquí)

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