August 14, 2022
Boca logró un triunfo imprescindible ante Talleres, en una Bombonera encendida

Primero Boca. El mensaje, tan sencillo, lo dejaron en claro los hinchas, que merecieron más que nadie el 1 a 0 ante Talleres. Después de 10 días en donde pasaron cosas inexplicables, y que sirvieron para dejar en evidencia la división que existe entre el plantel profesional y el Consejo de Fútbol, los fanáticos no tuvieron la menor duda. Y tuvieron premio, gracias al penal convertido por Marcos Rojo.

Empujados por la gente, los jugadores iniciaron tranquilos el partido contra Talleres. La incertidumbre por la recepción se resolvió de la mejor manera posible, con cantos de aliento.

Pero a los 5 minutos llegó el Déjà vu. Mano de Rafael Pérez en el área y penal para Boca. Que lo volvió a pedir Darío Benedetto (como había anticipado en la semana), pero lo volvió a fallar: lo estrelló contra el travesaño. Primero Boca. Otra vez. Porque los hinchas no dudaron ni un instante en ponerse a gritar todavía más fuerte por el equipo, como si eso fuera posible. Lo lograron.

De penal, Rojo es un intocable

De penal, Rojo es un intocableLA NACION/Mauro Alfieri

Sin embargo, el equipo se desinfló. Esa nueva chance desperdiciada por el Pipa impactó negativamente en los ahora dirigidos por Hugo Ibarra, que expuso un planteo tan reiterativo que el que exhibía Battaglia. Absolutamente todo intento en ofensiva se limitó al pelotazo largo para el desborde por la izquierda de Villa o Fabra. El sector derecho fue terreno no explorado hasta que a los 25 minutos del complemento, y ya con Exequiel Zeballos en la cancha, el delantero colombiano se tiró hacia esa punta y el Changuito pasó a la izquierda. La carencia de ideas es algo que le simplifica demasiado la tarea al rival a la hora de defender. Todo era tan previsible que Rojo cometió otro penal de los suyos (pero el árbitro no lo sancionó).

La noche había comenzado tranquila. El ingreso de Carlos Izquierdoz a la Bombonera estuvo rodeado por el cariño de los hinchas que coincidieron con él en esa zona. Fiel a su estilo, agradeció cada gesto de afecto con mesura.

De indumentaria deportiva, el que hasta ahora fue capitán del equipo y que por estos días negocia su salida del club con el Consejo de Fútbol, el zaguero quiso acercarse a ver a Boca. Marginado de la lista de concentrados, se ubicó en uno de los palcos.

Ese Cabildo Abierto que se pronosticaba que sería el Coliseo Xeneize este sábado tuvo su primer momento de libre expresión cuando los jugadores salieron a hacer la entrada en calor. Todos fueron aplausos.

¡Penal! El grito de Benedetto chocó con el remate en el travesaño; el delantero fue reemplazado entre aplausos

¡Penal! El grito de Benedetto chocó con el remate en el travesaño; el delantero fue reemplazado entre aplausosALEJANDRO PAGNI – AFP

Apenas un poco más tarde, el aplausómetro dio indicios de lo que sería el partido. Cuando la voz del estadio anunció las formaciones, los más ovacionados fueron Agustín Rossi, Darío Benedetto y Marcos Rojo. La distancia que existe entre el plantel y el Consejo no afectó a los hinchas de Boca. Que precisamente se enfocaron en eso: en alentar a su equipo, juegue quien juegue y conduzca quien conduzca al club. Más tarde, el público dejó en claro que quiere ver a Zeballos en acción. Que su presencia entusiasma.

En la salida del equipo, todo fue una fiesta. Cánticos, humareda azul y oro y aliento incesante. Y entonces sí, la única canción personalizada. El “Olé, olé, olé, olé. Rossiiiii, Rossiiiii” fue unánime. El arquero, que dentro de un año quedará libre y su renovación está muy lejos de resolverse de manera positiva, es hoy la máxima figura del equipo.

Los hinchas jamás pararon de alentar. Aunque fueron cambiando su repertorio, utilizaron canciones optimistas. El cántico más fuerte de la primera mitad fue a los 37 minutos, cuando la Bombonera rugió: “Porque a Boca lo quiero lo vengo a alentar, en las buenas, y en las malas mucho más”.

Reunión caliente por premios. Derrota por penales y eliminación copera ante Corinthians de local. Despido de Sebastián Battaglia, el entrenador. Marginación de Carlos Izquierdoz, el capitán. Derrota desalmada frente a San Lorenzo. Conferencia de prensa para anunciar a Hugo Ibarra como nuevo DT. Pintada en contra de Juan Román Riquelme cerca de la Bombonera. Conferencia de prensa de Martín Payero, primer refuerzo del plantel en el semestre. Casi al mismo tiempo, entrevista de Darío Benedetto en la que reconoció que el plantel amagó con no concentrar antes de jugar con Corinthians y dijo que, para él, la salida de Izquierdoz no fue una decisión futbolística. Pancarta contra los futbolistas cerca de la Bombonera.

El listado de hechos y decisiones es tan intenso que parece mentira que todo haya pasado en solo 13 días. El triunfo, siempre aliviador, será importante para que el club se aleje de la crisis y el barullo reciente, en el que se metió solito, y vuelva a enfocarse en la reconstrucción futbolística.

Marcos Rojo, autor del gol que le dio el triunfo por 1 a 0 a Boca en La Bombonera frente a Talleres, se expresó ante los micrófonos. “El hincha de Boca está siempre, es así. En los malos momentos es cuando más alienta, cuando más cantan, y nosotros los sentimos adentro de la cancha. Este triunfo es para todos ellos que nos aguantan, a pesar de todo”, expresó. Y siguió: : “Soy muy feliz estando en Boca. Tomé una decisión muy importante al llegar al club y estoy contento por estar acá. Me encanta defender la camiseta en cada partido. Es un privilegio estar acá”.

Más tarde, se refirió a la situación de los penales. “Ya habíamos hablado en el vestuario con el ‘Pipa’ (Darío Benedetto); le pregunté si para el caso de que tuviésemos otro penal a nuestro favor él querría patearlo, porque el encargado es él. Pero me dijo que me hiciera cargo yo, que él no venía del todo bien porque no se le venía dando el poderlos convertir. Estoy feliz por el gol”, concluyó Marcos Rojo.

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